El agua de una piscina en mal estado casi siempre es un problema de las tres mismas cosas: pocas horas de filtración, pH descontrolado o cloro mal dosificado. Los tres van juntos —el cloro apenas funciona si el pH está fuera de rango, y ni el mejor tratamiento químico compensa una filtración insuficiente—. Esta guía explica cómo ajustar cada uno.

Ciclo de mantenimiento semanal de una piscina: medir pH, ajustar pH, añadir cloro, filtración, limpieza y revisión del filtro
Rutina semanal de mantenimiento de una piscina, paso a paso.

Filtración: cuántas horas al día

La referencia más usada en España es sencilla:

Horas de filtración al día ≈ temperatura del agua (ºC) ÷ 2

Temperatura del agua Horas de filtración orientativas
20ºC 10 horas
24ºC 12 horas
28ºC 14 horas
30ºC o más (pleno verano) 15-16 horas

Se reparte en varios tramos a lo largo del día en vez de un único bloque continuo, evitando las horas centrales de más sol si se puede, ya que es cuando más rápido se degrada el cloro y más crece la posible proliferación de algas.

El sistema de filtración se compone de una bomba que hace circular el agua y un filtro de arena que retiene las partículas. La arena del filtro se debe lavar a contracorriente (contralavado) cuando la presión del manómetro sube 0,2-0,3 bar sobre la presión de filtro limpio, y renovarse por completo cada 3-5 años porque pierde capacidad de filtración con el uso.

Escala de rangos ideales de pH y cloro libre en el agua de la piscina
Rango ideal de pH (7,2-7,6) y de cloro libre (1-3 ppm) en el agua de la piscina.

pH: el paso que se olvida y estropea el cloro

El cloro pierde gran parte de su poder desinfectante si el pH no está en su rango correcto. Por eso el orden importa: se mide y ajusta primero el pH, y después se dosifica el cloro.

pH ideal del agua de piscina: entre 7,2 y 7,6

  • pH por encima de 7,6: el cloro pierde eficacia, el agua puede verse turbia y favorece las incrustaciones de cal. Se corrige con un reductor de pH.
  • pH por debajo de 7,2: el agua se vuelve agresiva para instalaciones, juntas y piel/ojos de los bañistas. Se corrige con un incrementador de pH.

Se mide con tiras reactivas o un kit colorimétrico, idealmente un par de veces por semana en temporada de baño.

Cloro: mantenimiento continuo y cloro choque

  • Cloro de mantenimiento (tricloro): pastillas o granulado de disolución lenta que se dosifican de forma continua para mantener un nivel estable de cloro libre en el agua (referencia habitual: 1-3 ppm).
  • Cloro choque: dosis puntual y elevada para situaciones concretas —apertura de temporada, agua verde por algas, tras una lluvia fuerte o mucha afluencia de bañistas—, que «resetea» el nivel de cloro y elimina contaminación acumulada.
  • Estabilizador de cloro (ácido cianúrico): protege el cloro de la degradación por los rayos UV del sol, alargando su efecto. Un exceso de estabilizador, sin embargo, reduce la eficacia del cloro, así que no conviene añadirlo sin medir el nivel ya presente en el agua.

Puesta en marcha al abrir la temporada

  1. Retirar la cubierta o manta térmica y limpiar hojas y suciedad gruesa de la superficie.
  2. Revisar el filtro de arena: comprobar presión, hacer un contralavado y valorar si toca renovar la arena si lleva más de 3-5 años.
  3. Arrancar la bomba de filtración y dejarla funcionando de forma continua las primeras 24-48 horas.
  4. Medir y ajustar el pH al rango 7,2-7,6 antes de añadir cloro.
  5. Aplicar un tratamiento de cloro choque para eliminar la contaminación acumulada durante el cierre.
  6. Pasar a la dosis de mantenimiento habitual y retomar la limpieza física (robot o manual) según necesidad.

Limpieza física: robot o manual

La filtración y el tratamiento químico no sustituyen la limpieza de fondo y paredes. Un robot limpiafondos automático hace este trabajo sin intervención diaria: robot Inverx N 40 sin cables, Zodiac Pixel OP 32 o Zodiac Freedom Lite, todos sin cables para facilitar el uso.

Ejemplos con productos reales

Consulta el catálogo de mantenimiento de piscina. Si tu piscina necesita bomba de calor, revisa nuestra guía de bomba de calor para piscina.

  1. Retira la cubierta y limpia la superficie

    Quita la manta térmica y retira hojas y suciedad gruesa antes de arrancar la filtración.

  2. Revisa el filtro de arena

    Comprueba la presión, haz un contralavado y valora si toca renovar la arena si lleva más de 3-5 años.

  3. Arranca la filtración de forma continua

    Deja la bomba funcionando sin parar las primeras 24-48 horas para recircular todo el volumen del agua.

  4. Ajusta el pH antes que el cloro

    Mide el pH y llévalo al rango 7,2-7,6 antes de añadir cualquier producto de cloro.

  5. Aplica un tratamiento de cloro choque

    Elimina la contaminación acumulada durante el cierre con una dosis elevada puntual.

  6. Pasa a la dosis de mantenimiento

    Retoma el cloro de mantenimiento habitual y la limpieza física con robot o manual según necesidad.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el cloro no hace efecto aunque eche mucha cantidad?

Casi siempre es un problema de pH fuera de rango. Si el pH está por encima de 7,6, el cloro pierde gran parte de su poder desinfectante aunque la dosis sea correcta. Ajusta primero el pH y después dosifica el cloro.

¿Cada cuánto hay que cambiar la arena del filtro?

Cada 3-5 años en condiciones normales de uso, ya que la arena pierde capacidad de filtración con el tiempo aunque se lave a contracorriente periódicamente.

¿Qué diferencia hay entre el cloro de mantenimiento y el cloro choque?

El cloro de mantenimiento (tricloro) se dosifica de forma continua a dosis bajas para mantener el nivel estable. El cloro choque es una dosis puntual y elevada para situaciones concretas, como la apertura de temporada o agua con algas.

¿Es malo añadir demasiado estabilizador de cloro?

Sí. Aunque protege el cloro de la degradación por el sol, un exceso de estabilizador (ácido cianúrico) reduce la eficacia desinfectante del cloro, así que conviene medir el nivel presente antes de añadir más.

¿Cuántas horas debo filtrar en pleno verano?

Con el agua a 28-30°C o más, se recomienda entre 14 y 16 horas de filtración al día, repartidas en varios tramos en vez de un único bloque continuo.