Si al arrancar la calefacción ves que la válvula de seguridad gotea agua, que el manómetro de la caldera sube de golpe en cuanto calienta, o que tienes que rellenar presión cada dos por tres, el sospechoso casi siempre es el vaso de expansión: o está mal dimensionado, o ha perdido la precarga de aire. Es la pieza menos vistosa del circuito de calefacción y la que menos se revisa, y por eso es la que más averías silenciosas provoca.

En Bricoclick llevamos más de 30 años dimensionando estas instalaciones. Esta guía es la versión escrita de lo que te explicaríamos por teléfono.

Cómo funciona un vaso de expansión (en 60 segundos)

Un circuito de calefacción es un sistema cerrado: el agua no entra ni sale, solo circula. Cuando esa agua se calienta se dilata — puede llegar a aumentar un 4% de su volumen entre 10 °C y 90 °C — y ese volumen extra tiene que ir a algún sitio. Si no hubiera vaso de expansión, la presión subiría sin control hasta disparar la válvula de seguridad y perder agua (y presión) cada vez que arranca la caldera.

El vaso de expansión resuelve esto igual que el calderín de un grupo de presión: es un depósito con una membrana que separa el agua del circuito de una cámara de aire a presión. Cuando el agua se dilata, empuja la membrana y comprime el aire; cuando se enfría, el aire empuja el agua de vuelta. Mientras la precarga de aire sea la correcta, la presión del circuito se mantiene estable en todo el rango de temperatura.

La regla de oro de la precarga

La precarga del vaso no se elige a ojo: depende de la altura de la instalación.

Precarga del vaso (bar) = altura estática de la instalación (metros, desde el vaso hasta el punto más alto del circuito) ÷ 10

Con un mínimo práctico de 1 bar en instalaciones de vivienda, aunque la altura calculada dé menos. Ejemplos:

Altura estática de la instalación Precarga orientativa
Vivienda de una planta (≈3 m) 1,0 bar (mínimo práctico)
Chalet de dos plantas (≈6 m) 1,0–1,2 bar
Edificio de 4 plantas (≈12 m) 1,2–1,5 bar
Edificio de 8 plantas (≈24 m) 2,4–2,6 bar

La precarga se mide y ajusta siempre con el vaso vacío de agua y desconectado, antes de llenar el circuito — exactamente igual que en un calderín de grupo de presión. Se hace en la válvula de aire (tipo Schrader, la misma que un neumático), con un manómetro de comprobación y un compresor o hinchador de bici. Si el vaso ya lleva agua dentro, cualquier lectura que tomes es la presión del circuito, no la precarga, y no sirve para nada.

Diagrama técnico de un vaso de expansión cerrado de membrana y su instalación en un circuito de calefacción con caldera y grupo de seguridad
Partes del vaso de expansión y su conexión al circuito de calefacción: cámara de gas, membrana, cámara de agua, válvula Schrader de precarga y grupo de seguridad.

Procedimiento para comprobar y ajustar la precarga del vaso de expansión:

  1. Vacía y desconecta

    Cierra la caldera, deja enfriar el circuito y purga agua hasta que la presión del manómetro caiga a cero. La precarga solo se mide con el vaso vacío de agua.

  2. Localiza la válvula de aire

    Es una válvula tipo Schrader, igual que la de un neumático de coche, normalmente en la parte inferior o lateral del vaso.

  3. Mide con un manómetro de comprobación

    Conecta un manómetro de test en la válvula y anota la presión de aire actual.

  4. Calcula la precarga correcta

    Divide la altura estática de tu instalación en metros entre 10 para obtener la precarga en bar, con un mínimo práctico de 1 bar en vivienda.

  5. Ajusta con compresor o hinchador

    Añade o purga aire hasta igualar la precarga calculada, vuelve a comprobar con el manómetro y llena de nuevo el circuito.

Cómo calcular la capacidad que necesitas

El error más habitual no es la precarga, es comprar un vaso demasiado pequeño para el volumen de agua real del circuito. Regla práctica de instalador para sistemas domésticos que trabajan hasta 90 °C:

Capacidad útil necesaria ≈ 6–8% del volumen total de agua del circuito (caldera + radiadores/suelo radiante + tuberías)

Y como el vaso solo aprovecha una parte de su volumen nominal como colchón útil (el resto es la precarga de aire en reposo), en la práctica hay que redondear siempre al tamaño comercial superior, nunca al inferior. Como referencia orientativa por potencia de caldera en una instalación estándar de radiadores:

Potencia de caldera Volumen de agua orientativo del circuito Vaso de expansión orientativo
Hasta 24 kW (piso, vivienda pequeña) 60–100 L 8–12 L (si no lo incorpora ya la caldera mural)
24–35 kW (vivienda unifamiliar) 150–250 L 18–25 L
35–60 kW (chalet grande, varios circuitos) 300–500 L 35–50 L
Comunidad pequeña / nave 800–1.500 L 80–100 L

Estas cifras son una referencia de arranque, no un cálculo de proyecto: en instalaciones con suelo radiante de varias zonas, acumulación solar o calderas en cascada, el volumen real de agua puede dispararse muy por encima de la tabla. Para esos casos, calcula el volumen de agua real de tu circuito (fabricantes de tubería y radiadores dan litros por metro) y consúltanos para ajustar el tamaño exacto.

Tres gamas distintas — no valen unas por otras

Ibaiondo fabrica tres familias con membranas y precargas de fábrica distintas según el fluido que van a contener. Usar la gama equivocada no es solo un problema de rendimiento: en la de ACS puede ser un problema de salubridad del agua.

Gama Uso Membrana Precarga de fábrica Presión máx. servicio Detalle
CMF (Calefacción) Circuito cerrado de calefacción/refrigeración, agua no potable Fija, no recambiable 1,5 bar 6 bar Acabado epoxi rojo; conexión ¾″ (modelos pequeños) o 1″ (con patas)
CMR (ACS) Agua caliente sanitaria, apto agua potable Recambiable, EN 13831 3 bar 10 bar Acabado epoxi blanco; conexión ¾″ rosca macho
SMF / SMR-P (Solar) Circuito cerrado de energía solar térmica Fija especial, soporta picos de 130 °C durante 1 h 2,5 bar 10 bar Apto para anticongelante hasta el 50%; acabado epoxi blanco; se recomienda vaso disipador (serie VI) si hay retornos muy calientes

Todas cumplen la Directiva de Equipos a Presión 2014/68/UE y llevan marcado CE. La precarga de fábrica es solo el punto de partida de transporte: en cuanto sepas la altura estática real de tu instalación, ajústala con la regla de oro antes de poner en marcha.

Orientación práctica por uso, con enlaces a nuestro catálogo:

Aplicación Litros orientativos Producto en bricoclick.es
Calefacción — piso o vivienda pequeña 5–12 L 5 L CMF · 8 L CMF · 12 L CMF · 8 L rectangular (recambio caldera mural)
Calefacción — vivienda unifamiliar 18–25 L 18 L CMF · 25 L CMF
Calefacción — chalet grande, varios circuitos 35–50 L 35 L CMF · 50 L CMF-P con patas
Calefacción — comunidad pequeña, nave 80–300 L 80 L CMF con patas · 100 L CMF con patas · 300 L CMF
ACS — apoyo a termo o acumulador 5–24 L 5 L CMR · 18 L CMR · 24 L CMR (8 L y 11 L: consultar disponibilidad)
ACS — instalaciones con más consumo 35–80 L 35 L CMR · 80 L CMR-P con patas
Solar térmica — vivienda 5–24 L 5 L SMF · 8 L SMF · 18 L SMF · 24 L SMF
Solar térmica — instalaciones grandes 35–80 L 35 L SMR-P · 50 L SMR-P · 80 L SMR-P
Soportes de montaje Soporte mediano (5–18 L) · Soporte grande (25 L)
Comparativa entre precarga correcta e insuficiente en un vaso de expansión de calefacción
Con precarga correcta la membrana trabaja en posición intermedia y la presión se mantiene estable. Con precarga baja, el margen de expansión se reduce y aumenta el riesgo de que dispare la válvula de seguridad.

Síntomas de que tu vaso de expansión está mal (diagnóstico en 2 minutos)

1. La válvula de seguridad gotea o dispara cuando calienta

Síntoma más claro de precarga baja o vaso demasiado pequeño: el agua dilatada no tiene colchón de aire donde ir y empuja directamente contra la válvula de seguridad (tarada normalmente a 3 bar en calderas domésticas). Revisa primero la precarga; si el vaso está bien pero sigue disparando, probablemente se ha quedado pequeño para el circuito actual (típico tras ampliar radiadores o añadir suelo radiante).

2. El manómetro de la caldera sube mucho al arrancar

Con el circuito frío en 1–1,5 bar y subiendo a más de 2,5–3 bar en caliente, la membrana no está absorbiendo la dilatación como debería: precarga perdida o vaso roto.

3. Hay que rellenar presión con frecuencia

Si constantemente tienes que añadir agua para mantener presión, sospecha primero de una fuga en el circuito; si no la hay, revisa si la membrana del vaso se ha roto (empieza a llenarse de agua por dentro y deja de hacer su función).

4. El vaso «suena a hueco» de forma distinta en la mitad superior e inferior

Golpea suavemente el cuerpo del vaso de arriba a abajo: si notas un cambio claro de sonido (más metálico arriba, más sordo abajo) es buena señal — indica que hay aire arriba y agua abajo, como debe ser. Si suena igual de sordo en todo el cuerpo, probablemente esté lleno de agua y sin aire.

Mantenimiento: el calendario del vaso de expansión

  • Cada 12 meses: comprobar la precarga con el vaso vacío y desconectado, igual que un calderín.
  • Al vaciar el circuito para cualquier reparación: aprovecha para revisar y reajustar la precarga antes de volver a llenar.
  • Si disparas la válvula de seguridad más de una vez al año: no es normal — diagnostica antes de seguir rellenando presión sin más.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar un vaso de expansión de calefacción para agua caliente sanitaria (ACS)?

No. El vaso de calefacción (CMF) tiene membrana fija no apta para agua potable. Para ACS necesitas la gama CMR, con membrana recambiable certificada para agua de consumo.

¿Cada cuánto se revisa la precarga de un vaso de expansión?

Una vez al año, y siempre que vacíes el circuito para una reparación. Los vasos pierden presión de aire de forma natural con el tiempo, igual que un calderín de grupo de presión.

Mi caldera ya trae un vaso de expansión integrado, ¿para qué necesito uno adicional?

El vaso integrado en calderas murales suele ser pequeño (6-10 L) y está pensado para instalaciones estándar. Si amplías radiadores, añades suelo radiante o tienes varios circuitos, el volumen de agua puede superar la capacidad del vaso integrado y necesitas uno adicional en línea.

¿Qué pasa si el vaso de expansión es demasiado pequeño?

La válvula de seguridad de la caldera se dispara con más frecuencia de la normal, perdiendo agua y presión cada vez que el circuito se calienta, y acortando la vida de la propia válvula.

¿Puedo usar un vaso solar para calefacción normal?

No es lo ideal: el vaso solar (SMF/SMR-P) tiene una membrana especial pensada para picos de temperatura de hasta 130°C y compatibilidad con anticongelante, un sobrecoste innecesario para un circuito de calefacción estándar que no supera los 90-100°C.

¿Dudas con tu caso concreto?

Cuéntanos la potencia de tu caldera, el tipo de instalación (radiadores, suelo radiante, solar) y la altura del edificio, y te decimos el vaso y la precarga exactos, sin compromiso. Te responde un técnico, no un bot.

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